
Microreformas que revalorizan: pasillo, recibidor y puertas
Hay pisos que están “bien”, pero no enamoran. Y casi siempre pasa por lo mismo: entras, miras alrededor, y el acceso te recibe con poca luz, un pasillo con sensación de túnel y puertas que no cuentan la misma historia (manetas distintas, marcos amarillentos, rozaduras, ruidos al cerrar). Son detalles,























