Local comercial terminado por Obrescat, con la tienda ya montada, en Barcelona

Horta-Guinardó · Barcelona

Reformas integrales en Horta-Guinardó

Aquí la obra empieza en la calle. Hay portales a los que el camión no llega, calles con escaleras y cuestas por las que un carro cargado baja despacio. Lo miramos antes de presupuestar, porque son horas y las horas cuestan. Después vaciamos, rehacemos instalaciones y montamos cocina, baño, suelos y acabados, con presupuesto detallado por partidas.

  • Vemos el acceso antes de presupuestarcalle, pendiente y portal
  • Presupuesto detalladopor partidas, sin compromiso
  • Encargado de obraen ejecución y seguimiento
  • Extras aprobados antesde ejecutarse, nunca después

Lo que cambia cuando el portal está en cuesta

En un barrio llano esto no es una sección: es una línea del plan de obra. En Horta-Guinardó decide el presupuesto y el calendario, y lo miramos con la dirección delante antes de dar un número.

Local de estética terminado por Obrescat, con el mobiliario ya montado, en Barcelona

Dónde para el vehículo y cuántos metros hay hasta la puerta

Hay calles de este distrito por las que un camión no gira, y hay portales a los que se llega subiendo un tramo de escaleras. Cuando el vehículo tiene que quedarse a cincuenta o cien metros, esos metros los hace alguien empujando un carro, ida y vuelta, todo el material y todo el escombro.

Es la partida que más se subestima y la que más disgustos da a mitad de obra. Por eso, cuando nos das la dirección, lo primero que hacemos no es abrir el catálogo: es mirar por dónde se entra.

El contenedor en pendiente

Un contenedor en una calle con desnivel no se coloca igual: necesita calzo, necesita que el camión pueda maniobrar para dejarlo y recogerlo, y a veces sencillamente no cabe donde convendría.

Cuando no se puede, se resuelve con sacos y retirada más frecuente, que cuesta distinto. Se decide antes, no el primer día.

Reparación del revoco de una fachada alrededor de una ventana con reja, obra de Obrescat en Barcelona

Cuando el portal no está a la cota de la calle

En edificación en ladera es habitual que entre la acera y el ascensor haya un tramo de escalera, o que el ascensor no llegue a la planta de acceso real. Ese tramo, por corto que sea, es por donde pasa todo.

Lo medimos junto con la escalera y con las medidas de la cabina, porque de ahí sale si una bañera, una encimera de una pieza o un mueble montado pueden entrar o hay que pedirlos despiezados.

Los bloques de los años centrales del siglo

Buena parte de las viviendas del distrito están en bloques levantados en las décadas centrales del siglo XX. Se construyeron rápido, para mucha gente, y con las exigencias de entonces. Eso deja un patrón bastante reconocible.

Suelen tener buena estructura y una distribución compacta que funciona: no es un piso que haya que reinventar, es un piso al que hay que ponerle al día lo que se quedó viejo. Y lo que se quedó viejo son tres cosas casi siempre: la instalación eléctrica, la carpintería exterior y la cocina, que se proyectó cerrada y pequeña.

La carpintería merece un párrafo. En muchas de estas viviendas sigue el aluminio original, sin rotura de puente térmico, con vidrio simple y con el ruido y el frío que eso trae. Cambiarla es de las intervenciones que más se notan en el día a día y una de las pocas que se puede hacer sin reformar la casa entera: lo desarrollamos en ventanas, ruido y aislamiento térmico y en cómo hacer tu piso antiguo más eficiente. También depende de si la fachada tiene algún condicionante de la comunidad, así que se comprueba antes.

La instalación eléctrica es aquí el capítulo grande

En estas viviendas la electricidad casi nunca es la que se proyectó: es la que se proyectó más lo que se fue añadiendo en cincuenta años.

Lo que se encuentra al abrir suele ser esto: un cuadro con pocos circuitos para todo lo que hoy se enchufa, tomas añadidas colgando del circuito que quedaba más cerca, secciones de cable que ya no corresponden a la potencia que se usa y cajas de derivación tapadas dentro de la pared. Funciona hasta que deja de funcionar, y normalmente deja de funcionar el día que entran el horno y la vitrocerámica nuevos.

Rehacerla entera significa cuadro nuevo con circuitos separados, secciones correctas, tomas donde de verdad se usan y cajas registrables. Es la partida menos vistosa del presupuesto y la que más cambia cómo se vive la casa. Si lo que necesitas es solo eso y no una reforma completa, tenemos página de electricista en Barcelona.

Cuadro eléctrico nuevo con las protecciones montadas en una reforma en Barcelona

Qué incluye la obra

Se contrata entera porque es una sola obra: cada gremio depende del anterior. Si lo tuyo es solo la cocina o solo el baño, cada uno tiene su página.

  1. Demolición y gestión del escombro, con la ruta de saca resuelta según cómo esté el acceso.
  2. Instalaciones nuevas: cuadro con circuitos separados y secciones correctas, fontanería con llaves de corte accesibles, saneamiento con pendiente y ventilación resuelta.
  3. Distribución: tabiquería, trasdosados y los pasos para la instalación nueva.
  4. Cocina y baño: impermeabilización, alicatado, sanitarios, mobiliario y grifería, con la potencia de cocina ya prevista en el cuadro.
  5. Acabados: suelos, pintura, carpintería exterior si se cambia, iluminación y remates.
  6. Coordinación: el encargado de obra lleva la ejecución y el seguimiento; administración lleva compras, facturación y gestión.

Qué cuesta y cuánto tarda

Publicamos cinco tramos por m² en reformas integrales en Barcelona. Para una reforma completa el que aplica es el estándar, de 750 a 1.050 €/m²; cuando el alcance está acotado y los materiales son funcionales, el de control de inversión, de 600 a 800 €/m². Son orientativos: el número real sale de la visita.

En este distrito hay dos cosas que mueven el número y que conviene mirar por separado en el presupuesto. El acceso, del que hemos hablado arriba, que es mano de obra. Y la instalación eléctrica, si se rehace entera, que es material y horas de oficio.

Las dos se ven en un presupuesto por partidas y ninguna se ve en un total con una bolsa de «varios».

Sobre el plazo. El plazo publicado para una vivienda de 60 a 80 m² es de 8 a 12 semanas, y a eso hay que sumarle lo que el acceso añada en días de acarreo. Es una orientación, no un compromiso de calendario: el bueno se fija por hitos con la dirección ya visitada.

Pedir presupuesto

Si lo tuyo es un local de barrio

Reformamos también locales en el distrito, y es una obra con otro calendario y otras reglas: además de la obra hay que resolver la actividad, y las dos cosas van juntas desde el principio o se acaban esperando la una a la otra.

El servicio completo, con partidas y plazos, está en reforma de locales en Barcelona; los permisos de obra y actividad, en la guía de trámites para locales. Y más obra terminada, en proyectos de Obrescat.

Antes de contratar

Seis preguntas de cuesta, cuadro eléctrico y ventanas. Si te falta alguna, marca el 933 53 54 09 o mándanos un WhatsApp con la dirección.

A mi calle no sube un camión grande. ¿Podéis trabajar igual?

Sí, con otro planteamiento. Se resuelve con vehículo más pequeño, con más viajes o con sacos y retirada más frecuente en vez de contenedor. Lo que no se puede es decidirlo el primer día: se mira antes de presupuestar, porque cambia las horas de acarreo y por tanto el número.

Entre la calle y el ascensor hay escaleras. ¿Qué implica?

Que ese tramo lo sube y lo baja alguien a mano, todo el material y todo el escombro. Implica horas, e implica que hay elementos que quizá no pasen: lo medimos junto con la cabina del ascensor para decidir qué se pide montado y qué despiezado. Es una comprobación de diez minutos que evita un problema de mil euros.

¿Merece la pena cambiar las ventanas si no voy a hacer obra en el resto?

Muchas veces sí, y es una de las pocas intervenciones que se puede hacer sola. En viviendas con aluminio original y vidrio simple, el cambio se nota en ruido y en temperatura desde el primer día. Hay que comprobar antes si la comunidad tiene algún criterio sobre la fachada, porque en algunas fincas lo hay.

Se me saltan los plomos cuando pongo el horno y el lavavajillas. ¿Hay que rehacerlo todo?

No necesariamente todo, pero sí hay que ver el cuadro y cómo están repartidos los circuitos. Lo habitual en estas viviendas es que haya pocos circuitos para muchos aparatos y tomas añadidas al que quedaba más cerca. A veces se resuelve ampliando y separando; a veces sale mejor rehacerlo entero. Se decide con el cuadro abierto, no por teléfono.

¿Se puede hacer la obra en verano, con el barrio medio vacío?

Se puede hacer en cualquier época; lo que cambia con el calendario no es la obra, son los plazos de material y la disponibilidad de gremios. Si tienes una fecha en la que te va mejor, dilo en la visita: se planifica hacia atrás desde ahí y se ve si es realista. Lo que no vamos a hacer es decir que sí a una fecha que no se puede cumplir.

Tengo un local en planta baja. ¿Es la misma obra que una vivienda?

No. En un local hay que resolver la obra y la actividad a la vez, y eso condiciona el calendario desde el principio: hay comprobaciones que conviene hacer antes de firmar nada. Lo explicamos en la página de reforma de locales y en la guía de trámites de obra y actividad.

Cuéntanos dónde está el piso

Dinos la dirección, la planta y si la finca tiene ascensor. Con eso ya sabemos por dónde va a entrar la obra. Vamos a verlo, medimos y te pasamos un presupuesto detallado por partidas, sin compromiso.

O llámanos: 933 53 54 09